Ahí están ellos son: cambios en el voto al FA en el territorio octubre 2009 Vs. octubre 2014

Primero lo primero. Con los mapas a la vista, dos mensajes sobre el leve avance de aproximadamente 30 mil votos del Frente Amplio (FA) entre octubre de 2009 y octubre de 2014: (i) la ganancia de votos al FA en el interior no parece un fenómeno que responda únicamente a características particulares de algunos territorios sino que luce como un fenómeno general, y (ii) el FA pierde algunos votos en series electorales vinculadas a los centros urbanos del sur del país (casco céntrico de Montevideo, ciudad de Canelones y centro de Maldonado).

Uruguay

Mapa de ganancias y pérdidas electorales del FA (máximo verde 250, máximo rojo -250)

Según datos de la Corte Electoral, el FA obtuvo cerca de 29 mil votos más que en octubre de 2009 (1.134.187 Tabaré-Sendic Vs 1.105.262 Mujica-Astori). En los mapas que se presentan a continuación* se puede ver la diferencia absoluta de votos entre octubre de 2009 y octubre de 2014. En el primer mapa, que considera la totalidad del territorio nacional, se representa en una escala que va de rojo a verde las pérdidas y ganancias de votos respectivamente. La mayor intensidad se obtiene con diferencias de votos de aproximadamente 250 ciudadanos. Como puede observarse, la ganancia de votos el FA en el interior del país fue generalizada. En el mapa se observa que priman leves ganancias y algunas ganancias relativamente fuertes en los departamentos fuera del centro geográfico del país, así como algunas pérdidas en series electorales de la zona metropolitana y Maldonado.

Montevideo

Mapa de ganancias y pérdidas electorales del FA (máximo verde aprox. 2.500, máximo rojo -2.500)

Por otro lado, en el segundo mapa se muestra Montevideo y la zona metropolitana pintada con los mismos colores pero una escala de mayor amplitud debido a la mayor concentración de ciudadanos. En este caso, la mayor intensidad de color rojo refiera a pérdidas de aproximadamente 2.500 votos, así como las verdes representan ganancias de similar magnitud. En este caso, se logran apreciar ganancias en la zona metropolitana, algunas pérdidas en la ciudad de Canelones, en una serie particular de Las Piedras y en Ciudad de la Costa (recordar que una parte importante de los ciudadanos que viven en esa zona están empadronados en Montevideo). Estas series, junto al del centro de Maldonado, son las que representan la mayor pérdida de votos en valor absoluto del FA.

En % zona metropolitana

Expresado en porcentaje de pérdida/ganancia de votos 2009-2014

Culminado el proceso electoral nacional, tras la victoria del Frente Amplio en octubre y noviembre, se derribaron una serie de hipótesis varias respecto al desgaste y debilitamiento de esa fuerza política en el electorado nacional. A la vista de estos resultados, queda sobre la mesa la interrogante de si las malas estimaciones de las encuestadoras se debieron a problemas de muestra que fallaron en captar este fenómeno territorial, sobrerrepresentado los sectores urbanos céntricos. A su vez, el clima de opinión pública adverso a la victoria del FA generado por estas malas estimaciones pudo resultar reforzado debido al pequeño retroceso del FA en las zonas de residencia de las élites intelectuales que actúan en la opinión pública nacional.

Sin embargo, con las cartas a la vista, la estabilidad electoral entre octubre 2009 y 2014 fue muy fuerte y el resultado electoral de noviembre fortaleció a la fórmula frenteamplista básicamente a través de transferencia de votos de colorados y algunos votos blancos**.

* Elaborados por el Partido Socialista del Uruguay

** En futuras notas se ampliará este punto.

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Viento de cola

Durante este tiempo se ha escuchado una y otra vez grandes elucubraciones de los pesimistas de siempre y sus oráculos técnicos respecto al “viento de cola” que mueve la economía uruguaya. Está bien. El contexto económico regional y mundial sin lugar a dudas constituye una variable clave y central en la determinación de la trayectoria de una economía pequeña y abierta como la uruguaya. Pero hasta ahí.

Atribuirle todos los males y bienes a las condiciones externas no sólo es una demostración de pesimismo, es una muestra más de la ausencia de proyecto nacional y de la incapacidad de los partidos fundacionales para construir una propuesta articulada en un relato. Si la crisis de 2002 fue producto de la combinación de la fiebre Aftosa y la devaluación argentina, y el éxito económico de la última década se debe al crecimiento de la región: ¿Para qué le piden el voto a la ciudadanía? ¿Les gusta el sillón para manejar los entretelones del poder?

A continuación se muestra el gráfico de crecimiento del PBI de Uruguay comparado con la región de América Latina y los vecinos cercanos de Chile y Brasil. Como puede observarse, Uruguay no solamente ha aprovechado de mejor forma el impulso internacional con tasas de crecimiento sistemáticamente superiores, sino que puesto a prueba en el año 2009, bajo la gestión del Ministro de Economía Álvaro García y en medio de una crisis económica regional y mundial, se evitó la recesión con una tasa de crecimiento superior al 2%.

PBI

Está claro, sin grandes flujos de inversión desde un mundo desarrollado en crisis y una alta demanda de commodities impulsada por China, los gobiernos del Frente Amplio hubieran tenido otro escenario económico quizá más adverso. Eso sí, que quede claro, no parece arriesgado afirmar a la luz de los resultados obtenidos que si el escenario internacional hubiese sido otro, una administración del Frente Amplio también lo hubiera manejado por encima de los resultados que determina la coyuntura.

Complementariamente al gráfico anterior, hemos incluido la evolución de la tasa de desempleo desde 2005 a la fecha para el mismo conjunto de comparación. ¡Milagro! El viento de cola también sopló más fuerte en el mercado laboral uruguayo que en el de nuestros vecinos (quizá por eso la gran apuesta a la energía eólica de nuestro país).

Desempleo

El Frente Amplio no abolió ni abolirá los ciclos económicos. Lo importante es que en Uruguay, más que viento de cola, soplan otros vientos. Y en los escenarios que toquen, a la luz de lo hecho, lo haremos mejor.

Vamos bien

Generalmente cuando se discute respecto al rumbo del país suelen aparecer los optimistas y los pesimistas. Y dentro de este último grupo, siempre aparecen los pesimistas de los pesimistas, aquellos que gustan de generalizar que todos portamos genéticamente dicha condición: ¡Los uruguayos siempre piensan que todo está mal! Muy bien, veamos.

Si a usted piensa que los datos de salario real, desempleo, jubilaciones, nuevos derechos, entre tantas otras mejoras objetivas y simbólicas; no alcanzan al pueblo uruguayo para sentir que se va mejorando, puede verse directamente qué piensan cuando se les pregunta acerca de la marcha de la economía. En el gráfico adjunto se muestra la evolución de las respuestas bien o muy bien a la siguiente pregunta: ¿cómo calificaría en general la situación económica actual del país? La conclusión es clara: a partir del año 2005 el país del más o menos ha venido perdiendo terreno frente a un país que se percibe bien o muy bien.

grafica 1

Pero además de observar lo que piensan los uruguayos, nos hemos tomado el trabajo de evaluar las opiniones entre aquellas personas que manifiestan simpatía por el partido blanco o colorado y… ¡Exacto! Tienen el mismo problema que los economistas que los representan en los medios de comunicación y que nos han venido deleitando con sus finos análisis respecto a la situación caótica de la economía uruguaya durante los últimos 9 años.

Si bien solamente contamos con datos hasta 2010 debido a la política de publicación de bases de datos de Latinobarómetro, los blancos y colorados son sistemáticamente más pesimistas respecto a la situación actual del país que el resto de sus compatriotas.

grafica 2Por último, en el segundo gráfico hemos incluido las respuestas respecto al futuro del país, pero no lo hemos hecho para todos los uruguayos, solamente hemos incluido a aquellos que tienen menos de 30 años de edad. Comentario al margen: si viviéramos en otro país diríamos directamente los jóvenes, pero en Uruguay esa categoría suele incluir personas de hasta 50 años de edad, fin del comentario. Los resultados también son contundentes a partir del año 2005 y hasta 2010 (último dato disponible). No se asuste, los registros para la totalidad de la población tienen igual tendencia.

En fin, obviamente existirán piedras en el zapato y dificultades varias en el camino, pero en estos años se ha batallado contra el país gris de no hace tanto, de la desesperanza, del aeropuerto y del no se puede. Los jóvenes nos hemos dado cuenta y los uruguayos en términos generales también. ¡Vamos de nuevo, que vamos bien!

¿Cuántos votantes de cada partido apoyaron el Sí a la baja?

Según las estimaciones que realizamos con base en datos de la Corte Electoral, los votantes colorados, los blancos, los independientes y pocos frenteamplistas… pero dejemos los números de votación a la baja por partido político para el final.

Hace no mucho tiempo, el apoyo de la ciudadanía al proyecto de aplicación del código penal adulto a menores de edad presentado por Lacalle y Bordaberry contaba, según encuestas, con más de 65% de apoyo popular. Quizás el elemento sorpresa para la izquierda descansaba en el posicionamiento favorable a priori de electores de todos los partidos: los frenteamplistas marcaban porcentajes de apoyo superior a 50%. Sin embargo, el domingo 26 de octubre la propuesta fue derrotada de forma contundente en las urnas, al no alcanzar el umbral constitucional establecido de más de la mitad de los votos emitidos. ¿Por qué no salió la baja, si era un tema transversal a los partidos?

La respuesta requiere un nivel de investigación y análisis que supera ampliamente el alcance de una columna. De todas formas, cabe señalar que sin lugar a dudas uno de los factores fundamentales de la derrota fue la formación de la Comisión Nacional No a la Baja, que generó una campaña fresca, profesional, de fuertes contenidos y con una capacidad de tracción sobre el conjunto del Uruguay organizado como pocas veces se ha visto. Ninguna organización social que se haya tomado en serio la discusión de la temática se pronunció a favor de la reforma constitucional.

Volvamos al 26 de octubre. Cuando las mesas electorales realizan el escrutinio no tienen instrucciones de la Corte Electoral para registrar simultáneamente a qué partido fue dirigido un voto y si incluye o no la papeleta del Sí***. Por lo tanto, el dato para saber exactamente cuántos votos de cada partido fueron acompañados por esa papeleta no puede obtenerse directamente. Sin embargo, la Corte Electoral sí presenta la cantidad de papeletas contabilizadas por circuito, así como la cantidad de votos por circuito a cada partido. Con esa información es posible obtener una estimación fiable del voto por la baja asociado a cada partido, a partir de los microdatos de los más de 7.000 circuitos.** Según nuestras estimaciones, fue (en orden de votación para las elecciones nacionales): Frente Amplio 20%, Partido Nacional 74%, Partido Colorado 88%, Partido Independiente 79%, restantes partidos 34%.

Con estos datos a la vista, cabe revisitar la pregunta ¿por qué no salió la bajCapturaa? Y la respuesta es clara: porque los votantes frenteamplistas cambiaron de opinión. ¿Por qué cambiaron de opinión? Ésa es una pregunta más compleja. Como ya mencionamos, existió una excelente campaña plural del Uruguay organizado. Pero la mano invisible del aparato de construcción de sentido común de izquierda alcanzó más a los votantes frenteamplistas que a los otros. Parece razonable afirmar que en la politización del tema estuvo la clave de la victoria del No a la Baja. Como en otros casos (por ejemplo, el de la regulación del cannabis), el eje izquierda-derecha y en particular el factor Frente Amplio parecen ser decisivos para entender cómo se moldean las preferencias de los ciudadanos en temáticas específicas en el Uruguay contemporáneo.

*** Si bien las mesas utilizan una planilla auxiliar “voto a voto” a efectos del conteo, los más de 2.200.000 registros no se digitalizan o al menos el autor de este artículo no tiene acceso a los mismos.

**Cálculos y explicación disponibles aquí

*Agradezco a Fernando Esponda por los comentarios al artículo y la contribución para superar los problemas de multicolinealidad de las

Cálculos de la nota “¿Cuántos votantes apoyaron el Sí a la baja según partido?”*

En la nota “¿Cuántos votantes apoyaron el Sí a la baja según partido?” publicada en La Diaria, el día lunes 10 de noviembre se plantea una estimación del voto al Sí a la baja a partir de los datos de votación por circuito de la Corte Electoral.

Intuitivamente, el planteo es encontrar el conjunto de ponderadores que explican de mejor forma el resultado al Sí obtenido en la totalidad de circuitos (todo el electorado) en función del porcentaje de votos obtenidos por cada partido en cada uno de los circuitos. Para realizar esto se utiliza una regresión lineal de porcentaje de voto al Sí por circuito en función del porcentaje de voto obtenido por cada partido.

¿Qué quiero? Tener una estimación gruesa de cuántos votos de cada partido apoyaron el Sí a la baja.

¿Qué no tengo? No tengo porque no existe, el registro informatizado de cada lista acompañada o no por la papeleta del Sí. Las mesas de recepción de votos registran en una planilla auxiliar cada uno de los votos, pero esta información no es sistematizada centralmente en una base de datos.

¿Qué tengo? Tengo una base de datos con los más de 7000 circuitos de todo el país y la cantidad de votos al Sí y a cada partido en cada circuito (ejemplo: 100 votos para el FA, 30 para el PN, etc… y 150 papeletas por el Sí).

Variable dependiente: % de votos al Sí (más de 7000 observaciones, una por circuito).

Regresores: % de votos por partido, más % votos en blanco y anulados (total 100%)

Problema: multicolinealidad exacta en los regresores (no permite cómputo de la varianza).

Solución planteada: omitir el regresor asociado a los blancos y los anulados, sesga al alza los betas del aporte de cada partido al Sí. De hecho si se sustituye el coeficiente de blancos y anulados que despejo de la restricción resultante de que las sumas de los coeficientes en cada caso es 100% en la regresión, el sesgo es igual a la resta del coeficiente del aporte de blancos y anulados.

Formalmente:

Captura

Probando varias especificaciones del modelo se obtiene que el aporte de los votos en blanco y anulados al Sí a la baja es menor al 2%. Por tanto, se concluye que el sesgo producido por la omisión de la variable porcentaje de votos en blanco y anulado debe ser muy pequeño.

Se adjunta la base de datos y el resultado de la regresión según la cual se obtienen los ponderadores del artículo.

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A continuación se muestra ajuste entre porcentaje al Sí predicho por circuito con los parámetros estimados a partir del porcentaje de voto por circuito (fitted values) y verdaderos valores de la Corte Electoral (porcSI).

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*Este trabajo fue realizado en forma conjunta con Fernando Esponda a quien le agradezco el tiempo para pensar este tema. Cualquier error detectado o sugerencia, por favor enviarlo a ss.santiagosoto@gmail.com. Agradezco especialmente a Sebastián Fleitas y Martina Querejeta por sus comentarios.