Viento de cola

Durante este tiempo se ha escuchado una y otra vez grandes elucubraciones de los pesimistas de siempre y sus oráculos técnicos respecto al “viento de cola” que mueve la economía uruguaya. Está bien. El contexto económico regional y mundial sin lugar a dudas constituye una variable clave y central en la determinación de la trayectoria de una economía pequeña y abierta como la uruguaya. Pero hasta ahí.

Atribuirle todos los males y bienes a las condiciones externas no sólo es una demostración de pesimismo, es una muestra más de la ausencia de proyecto nacional y de la incapacidad de los partidos fundacionales para construir una propuesta articulada en un relato. Si la crisis de 2002 fue producto de la combinación de la fiebre Aftosa y la devaluación argentina, y el éxito económico de la última década se debe al crecimiento de la región: ¿Para qué le piden el voto a la ciudadanía? ¿Les gusta el sillón para manejar los entretelones del poder?

A continuación se muestra el gráfico de crecimiento del PBI de Uruguay comparado con la región de América Latina y los vecinos cercanos de Chile y Brasil. Como puede observarse, Uruguay no solamente ha aprovechado de mejor forma el impulso internacional con tasas de crecimiento sistemáticamente superiores, sino que puesto a prueba en el año 2009, bajo la gestión del Ministro de Economía Álvaro García y en medio de una crisis económica regional y mundial, se evitó la recesión con una tasa de crecimiento superior al 2%.

PBI

Está claro, sin grandes flujos de inversión desde un mundo desarrollado en crisis y una alta demanda de commodities impulsada por China, los gobiernos del Frente Amplio hubieran tenido otro escenario económico quizá más adverso. Eso sí, que quede claro, no parece arriesgado afirmar a la luz de los resultados obtenidos que si el escenario internacional hubiese sido otro, una administración del Frente Amplio también lo hubiera manejado por encima de los resultados que determina la coyuntura.

Complementariamente al gráfico anterior, hemos incluido la evolución de la tasa de desempleo desde 2005 a la fecha para el mismo conjunto de comparación. ¡Milagro! El viento de cola también sopló más fuerte en el mercado laboral uruguayo que en el de nuestros vecinos (quizá por eso la gran apuesta a la energía eólica de nuestro país).

Desempleo

El Frente Amplio no abolió ni abolirá los ciclos económicos. Lo importante es que en Uruguay, más que viento de cola, soplan otros vientos. Y en los escenarios que toquen, a la luz de lo hecho, lo haremos mejor.

Vamos bien

Generalmente cuando se discute respecto al rumbo del país suelen aparecer los optimistas y los pesimistas. Y dentro de este último grupo, siempre aparecen los pesimistas de los pesimistas, aquellos que gustan de generalizar que todos portamos genéticamente dicha condición: ¡Los uruguayos siempre piensan que todo está mal! Muy bien, veamos.

Si a usted piensa que los datos de salario real, desempleo, jubilaciones, nuevos derechos, entre tantas otras mejoras objetivas y simbólicas; no alcanzan al pueblo uruguayo para sentir que se va mejorando, puede verse directamente qué piensan cuando se les pregunta acerca de la marcha de la economía. En el gráfico adjunto se muestra la evolución de las respuestas bien o muy bien a la siguiente pregunta: ¿cómo calificaría en general la situación económica actual del país? La conclusión es clara: a partir del año 2005 el país del más o menos ha venido perdiendo terreno frente a un país que se percibe bien o muy bien.

grafica 1

Pero además de observar lo que piensan los uruguayos, nos hemos tomado el trabajo de evaluar las opiniones entre aquellas personas que manifiestan simpatía por el partido blanco o colorado y… ¡Exacto! Tienen el mismo problema que los economistas que los representan en los medios de comunicación y que nos han venido deleitando con sus finos análisis respecto a la situación caótica de la economía uruguaya durante los últimos 9 años.

Si bien solamente contamos con datos hasta 2010 debido a la política de publicación de bases de datos de Latinobarómetro, los blancos y colorados son sistemáticamente más pesimistas respecto a la situación actual del país que el resto de sus compatriotas.

grafica 2Por último, en el segundo gráfico hemos incluido las respuestas respecto al futuro del país, pero no lo hemos hecho para todos los uruguayos, solamente hemos incluido a aquellos que tienen menos de 30 años de edad. Comentario al margen: si viviéramos en otro país diríamos directamente los jóvenes, pero en Uruguay esa categoría suele incluir personas de hasta 50 años de edad, fin del comentario. Los resultados también son contundentes a partir del año 2005 y hasta 2010 (último dato disponible). No se asuste, los registros para la totalidad de la población tienen igual tendencia.

En fin, obviamente existirán piedras en el zapato y dificultades varias en el camino, pero en estos años se ha batallado contra el país gris de no hace tanto, de la desesperanza, del aeropuerto y del no se puede. Los jóvenes nos hemos dado cuenta y los uruguayos en términos generales también. ¡Vamos de nuevo, que vamos bien!