Ya estamos en Nepal, al norte de la India y al sur de Tíbet (o China). El paisaje geográfico y humano cambió totalmente desde que pusimos un pie acá. Nepal es un país grande, de cerca de 30 millones de habitantes y muy influenciado por las culturas de sus vecinos gigantes, pero con una fuerte identidad propia que le permitió mantenerse al margen de la dominación colonial de las potencias europeas y locales (es el primer país asiático que pisamos en el que los japoneses no intervinieron directamente).

Nuestro guía es un tipo muy entretenido que habla muy bien español, tiene una actitud muy fresca y se preocupa por explicar al máximo de detalle posible cada uno de los puntos interesantes de la cultura de Nepal. Pero vamos a los dioses y dejemos para luego otros detalles de este país.

Shiva

Shiva

El hinduismo es una religión muy fuerte por aquí y se combina fuertemente con el budismo. Recordemos que Nepal es la cuna de Siddharta Gautama, mejor conocido como Buda. Aunque son dos religiones distintas y aunque sea difícil de entender para nuestros parámetros, la convivencia entre estas religiones es muy armónica, ya que el hinduismo no sólo no niega a Buda sino que lo incorpora como última reencarnación del Dios Vishnu. ¿Quién es Vishnu y quiénes son los dioses hindúes?

Si bien es una religión que tiene varias interpretaciones (incluso monoteístas), las manifestaciones principales de lo divino en el hinduismo son: Brahma, Vishnu y Shiva. Se puede entender de forma simplificada a cada uno de ellos como: Brahma, el creador absoluto, la idea del dios más abstracto; Vishnu es el preservador y conservador del mundo; y Shiva, el Dios más importante y venerado, es el destructor, aunque el sentido de la destrucción tiene implícito abrir paso a lo nuevo (Chiste para economistas: como decía Mauri, es el principio de destrucción creadora de Shumpeter).

Sudan, el guía de quien ya hablé y que olvidé mencionar que tenía un tatuaje de Shiva en su antebrazo derecho, nos relató una de las leyendas más famosas de los dioses del hinduismo. Cuenta la historia que un día Shiva se dirigió a la casa de una de sus consortes. Cuando llegó, golpeo la puerta y un niño preguntó quién era, el niño se llamaba Ganesha. La mujer se encontraba en el baño, por lo cual el niño no permitió la entrada del Dios. Éste volvió a insistir señalando que era ridículo que no lo dejaran pasar a él, a lo que el niño volvió a negarle la entrada. Enfurecido por la impertinencia de Ganesha, el tercer ojo de Shiva salió, comenzando además la danza de la destrucción que terminó decapitando al niño ¿Se imagina el final? Cuando la madre ve a niño en el piso con lágrimas en los ojos increpa al dios “¿Qué has hecho? Has matado a tu propio hijo”.

Ganesha

Ganesha

Shiva, que desconocía que era su hijo, se arrepintió tanto de la situación que acudió a Brama para que reviviera a Ganesha (recordemos que sólo Brahma tiene el poder de crear, Shiva es el destructor). Reunidos con Brahma ante otros dioses menores, Shiva planteó la situación. La respuesta del Dios creador fue que Shiva enviara a todos sus guardias a la selva y que cuando encontraran a un elefante que estuviera sólo y alejado de sus padres, lo tomaran y le llevaran su cabeza ante él. Los guardias buscaron mucho, pero fue realmente difícil cumplir con la petición de Brahma ya que los elefantes se mantenían juntos. Finalmente encontraron un elefante jugando cerca de sus padres que dormían y decidieron cortarle su cabeza, ya que fue lo más parecido que encontraron a la petición de los dioses. Brama tomó su cabeza del elefante y la juntó al cuerpo del niño muerto para revivir a Ganesha. Este Dios es una de las imágenes más famosas del hinduismo y es una mezcla de elefante y humano.
Osoooo

Osoooo

Más allá de que esta historia tiene distintas versiones (por ejemplo en la Lonely Planet dice que Ganesha estaba en la cama con su madre), es impresionante tomar contacto con una religión como la que leímos en los libros. El parecido en esencia con la mitología griega es impresionante, y también es impresionante que uno se haya hecho la cabeza con que en realidad eso es algo primitivo que evolucionó naturalmente hacia una superación monoteísta. En realidad esa evolución solamente es un cuento de la evolución de la religiosidad mayoritaria de Occidente (también los musulmanes), pero no es cierta para enormes porciones de la humanidad. Además, dicho sea de paso, si uno se abstrae un poco, la Divina Trinidad no es mucho más fácil de explicar y tampoco mucho más verosímil que la historia de Ganesha u otra de Zeus ¿No?
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