Homenaje a Allende 11 de setiembre 2016

Estimados vecinos, amigos, militantes de organizaciones sociales, compañeros y compañeras y amigos:

En primer lugar quisiera agradecer a la organización del evento por invitarme a compartir estas palabras en este evento de tanta trascendencia y tan sentido para la izquierda, para los socialistas y para todos los ciudadanos y ciudadanas en el mundo entero. En este día uno se siente como una pieza más de un puzzle inmenso que –sumando piezas similares a lo largo y ancho de América Latina y de todo el mundo– proyectan la imagen de Allende a la humanidad y nos convocan a rememorar y reflexionar. Es un inmenso honor y una gran responsabilidad poder dirigirles aquí estas palabras, honor al que intentaré estar medianamente a la altura.

El 11 de setiembre es un grito de dolor que nos llama a reflexionar sobre el presente. Allende llevó hasta las últimas consecuencias la premisa de que socialismo y democracia deben ser las dos caras de la misma moneda. Como siempre nos instó a pensar en nuestro país el compañero Emilio Frugoni, el socialismo debe concebirse como un proceso democratización, que se afianza en lo político para avanzar en la democratización del mercado y la sociedad. La experiencia de gobierno arrebatada a la Unidad Popular fue una puñalada que tomó por asalto los sueños democráticos de un pueblo, de un Presidente que siempre respetó hasta las últimas consecuencias la Constitución y las leyes.

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Homenaje con el Srio General de la JSU Gustavo Beloqui y la Senadora Daisy Tourné

Vivimos momentos difíciles para las democracias en la región. Resulta inevitable no traer el pasado al presente para hacerlo dialogar en este sentido. Y aquí, entre amigos y compañeros, no me sentiría sincero sólo desde la posición de decirles que la derecha, afianzada a sus privilegios y resortes de poder –que los tiene– está avanzando por todos los medios en la región y el mundo ­–cosa que está haciendo­­– pero sino también señalar en estos procesos nuestros propios defectos y problemas. Desde la izquierda, la democracia debe ser fortalecida por prácticas que resalten el verdadero carácter finalista de la misma, avanzando en derechos y evitando la burocratización y la mimetización con los vicios de las viejas estructuras de dominio y control político de las sociedades tradicionales. Afianzarnos en nuestros valores de transparencia, solidaridad y respeto a las leyes serán las únicas garantías para poder seguir avanzando en derechos.

En esto también Allende nos brinda una lección. La construcción de un nuevo sentido común, una contrahegemonía a los valores de mercado, resulta una pieza clave para garantizar el avance de las transformaciones progresistas, para lo cual se requiere no sólo de una alianza amplia de sectores populares e intelectuales sino también de la vigilancia de estos nuevos valores por parte de los mismos.

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Acto homenaje a Allende, 11 de setiembre de 2016

En segundo lugar, quiero aprovechar mi condición de joven (ya que me encuentro próximo a la jubilación al cumplir 30 en octubre) para hacer algunas reflexiones respecto al significado de esta fecha para nosotros. Cuando en ese último mensaje al pueblo de Chile, Allende se dirigía directamente a los jóvenes de Chile, les decía “Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha”. A aquellos jóvenes a los que había introducido la diferenciación entre jóvenes viejos y viejos jóvenes. Los primeros, jóvenes que simplemente transitaban las instituciones educativas en busca de un beneficio personal. Y los segundos entre los cuales se colocaba a sí mismo y de los cuales veo muchos entre el público.

Este mensaje resulta de una trascendencia especial. Porque es un mensaje que depositó en una generación, que joven en ese momento, tuvo que vivir la larga noche de las dictaduras latinoamericanas. Pero es un mensaje también intemporal, que recobra su significado para los jóvenes de cada tiempo. Para nuestra generación, el mensaje de Allende a los jóvenes representa una voz de entereza moral, de esperanza y de lucha.

Por último, quisiera hace una reflexión final que es un agradecimiento. Gracias Allende por tu entrega, tu compromiso y tu ejemplo hasta el final. Tus banderas no quedaron tiradas en la historia, sino que fuera recogidas por los miles y miles de jóvenes, que a lo largo y ancho del mundo hoy reivindican tu figura.

Hoy te entregamos una flor para seguir soñando en un mundo donde “la capacidad creadora de cada hombre y de cada mujer encuentre cómo florecer, no en contra de los demás, sino a favor de una vida mejor para todos.”

 

Santiago Soto

Anexo nota “Efecto neutro. UTE Premia, la Inflación y los salarios” (Por Fernando Esponda)

El presente artículo complementa el artículo publicado en Brecha el 22 de enero de 2016, que intenta clarificar el efecto de UTE Premia sobre la inflación, planteando que sólo tiene efecto en el primer y último año de aplicación del programa, y no en los años intermedios. Sin embargo, podría de todas formas plantearse las virtudes que implicaría en los ingresos de los trabajadores la eliminación de “UTE premia”, o el corrimiento del programa para otro mes del año, como se intenta explicar a continuación.[1]

Vayamos por partes. Supongamos una economía con una inflación de 10% anual, y con ajustes salariales iguales a la inflación (no hay aumentos salariales reales). En esa economía, los índices de inflación y de salario se mueven así:

precios y salarios en escenario base.png

Si en esa economía se incorpora “UTE Premia” en el año 2012, entonces las series tienen esta forma:

precios y salarios con UTE premia.jpg

Allí se ven pequeños “valles” en el IPC, que son producidos por “UTE Premia” (si uno visualiza el IPC de la economía uruguaya, encuentra los mismos valles). La comparación entre la inflación anual en ambas situaciones es la siguiente:

INFLACIÓN ANUAL
AÑO SIN UTE PREMIA CON UTE PREMIA
2011 10% 10%
2012 10% 8%
2013 10% 10%
2014 10% 10%
2015 10% 10%
2016 10% 10%
2017 10% 10%
2018 10% 10%

 

La inflación anual es afectada solamente el año de inicio del programa, en este caso 2012.

Si se retirara el programa por ejemplo en 2016, desaparecen los “valles” del IPC, y el gráfico sería el siguiente:

precios y salarios con UTE premia 2012-2015.jpg

Siendo la inflación de cada año la siguiente:

INFLACIÓN ANUAL
AÑO SIN UTE PREMIA CON UTE PREMIA
2011 10% 10%
2012 10% 8%
2013 10% 10%
2014 10% 10%
2015 10% 10%
2016 10% 12%
2017 10% 10%
2018 10% 10%

La inflación de los años intermedios no es afectada, sólo la del año inicial (2012) y la del año final (2016).

Un análisis más detallado permite visualizar algunas cosas interesantes. Para esto debemos ver el gráfico de salario real en los dos escenarios:

salario real con UTE premia.jpg

El salario real del escenario base se muestra en verde. Allí se ve cómo cada vez que hay ajuste salarial los salarios vuelven a 100, y luego la inflación va deteriorando al salario mes a mes durante el año, hasta que vuelve a recuperarse en enero.

En rojo se muestra el salario real en el escenario de “UTE Premia”. Podría decirse que la “pérdida” de salario real de los trabajadores a lo largo del tiempo por la aplicación del programa “UTE Premia” equivale al área entre las dos curvas.

Desde esta óptica, la eliminación del programa “UTE Premia” eliminaría esta área de pérdida para los trabajadores, como muestra el siguiente gráfico, en donde “UTE Premia” comienza en el 2012 y termina en el 2016:

salario real con UTE premia 2012-2015.jpg

La curva roja es empujada nuevamente hacia arriba al finalizar “UTE Premia”, y ya no aparece más el área del gráfico anterior. El área entre las dos curvas, que muestra la diferencia de la evolución del salario real entre un escenario base y un escenario con “UTE Premia”, sería la pérdida del trabajador por acción del programa.

Sin embargo, esto no es una particularidad del programa “UTE Premia”, y entiendo que no tiene que ver con su impacto en la inflación anual, sino que se relaciona más bien con el orden temporal de ajuste entre salarios y precios. Para ver esto analicemos un ejercicio adicional que produce un resultado similar: una economía que tiene una “inflación base” de 10%, a la que se le adiciona un aumento de tarifas de 3% adicional en enero de cada año. El gráfico de IPC y salario sería este:

Precios y salarios en escenario Tarifas (base).jpg

Ahora supongamos que el ajuste de tarifas se corre un mes para atrás, de enero a diciembre. El gráfico sufre un cambio apenas perceptible:

Precios y salarios con corrimiento de tarifas.jpg

La inflación anual en este caso sufre un cambio el año que se corren el ajuste de tarifas:

 

INFLACIÓN ANUAL
AÑO AJUSTE TARIFARIO EN ENERO AJUSTE TARIFARIO EN ENERO HASTA 2016, Y EN DICIEMBRE A PARTIR DE 2017
2011 13% 13%
2012 13% 13%
2013 13% 13%
2014 13% 13%
2015 13% 13%
2016 13% 17%
2017 13% 13%
2018 13% 13%

 

Esto implicaría un aumento en la inflación de dicho año, que estaría asociado a un aumento mayor del salario nominal en el año siguiente. Dicho movimiento puede verse en el gráfico de salario real:

slario real con corrimiento de tarifas.jpg

El ajuste de salario de esta economía en 2017 ahora “toma en cuenta” de antemano el efecto de las tarifas, provocando un aumento mayor de salario nominal. Esto corre la curva roja hacia arriba, el mismo fenómeno que provocaría la desaparición de UTE Premia. El proceso que genera este aumento es el cambio en el orden temporal de ajuste entre precios y salarios.

Finalmente, un efecto similar provocaría la imposición de un hipotético y paradójico programa “UTE Castiga”, un programa que imponga un sobreprecio en diciembre sobre la mayoría de los clientes. Esto generaría picos en el IPC de diciembre, haciendo cerrar la inflación un poco más arriba el primer año de aplicación de la política, lo que implicaría aumentos salariales un poco más altos. Los gráficos asociados a esta política serían los siguientes:

Precios y salarios con UTE castiga.jpg

Salario real con UTE castiga.jpg

De esta forma, el programa “UTE Castiga” actuaría sobre la inflación en un año sólo, pero su mantenimiento en el tiempo “prolongaría” dicha ganancia salarial.

Si el programa “UTE castiga” continúa y se profundiza año a año (el primer año $300, luego $500, luego $1000…), se podría incluso lograr un aumento sistemático del salario real:

Salario real con UTE castiga incremental.jpg

De esta forma, el maravilloso y osado programa “UTE Castiga” permitiría cumplir el doble objetivo de mejorar las cuentas públicas y aumentar el salario de la clase trabajadora, importantísimos en esta coyuntura de mayor déficit fiscal y menor crecimiento salarial.

[1] Agradezco a Adriana Vierci, Hugo Dufrechou, Bruno Giometti y Pablo Messina por ayudarme a pensar estos aspectos.

Toda la vida en democracia: a 30 años +juventudes +democracia

“Compatriotas, proclamemos bien alto y todos juntos, para que nuestro grito rasgue el firmamento y resuene de un confín a otro del terruño, de modo que ningún sordo de esos que no quiere oír diga que no lo escuchó: ¡Viva la patria! ¡Viva la libertad! ¡Viva la república! ¡Viva la democracia!” Acto del Obelisco, 27 de noviembre de 1983

Este año coinciden conmemoraciones varias en relación al retorno a la vida democrática de nuestro país. Si bien en general estas fechas sirven para evocar y rememorar la gesta heroica que significó la derrota de la dictadura (y sus enormes costos), también deben servir como motivo para proyectar nuestros valores democráticos y ponerlos en juego en la sociedad en la que vivimos.

A 30 años de la restauración del funcionamiento democrático, todos los jóvenes de la actualidad nacimos, crecimos y nos desarrollamos en el marco de las instituciones democráticas. Con las virtudes y defectos de estos años de democracia, pero bajo el mandato general de la constitución y las leyes con elecciones libres y abiertas.

Aprovechando como excusa esta coincidencia temporal y numérica, desde el Instituto Nacional de la Juventud (INJU-MIDES) en conjunto con el Parlamento Nacional (Presidencia de Cámara de Representantes y Senado) impulsamos un proyecto que denominamos “Más juventudes, más democracia“. El proyecto se planteó trabajar con los jóvenes y desarrollar actividades a lo largo y ancho del país en torno a las ideas y valores de la democracia. Fue un proceso intenso que movilizó a miles de jóvenes de todo el país en al menos dos instancias en cada departamento que concluyeron con “ferias de la democracia” locales donde los jóvenes expusieron su trabajo y reflexión en torno a la temática.

Si bien el proyecto fue muy apretado en lo operativo, mostró la potencialidad y necesidad de trabajar específicamente con el concepto democracia (y sus implicancias prácticas) y las dificultades y lejanía que sienten todavía muchos jóvenes en relación a la temática. De la conversación de cierre con más de 100 delegados de todos los departamentos del país y del exterior (Departamento 20) frente a los delegados del Poder Ejecutivo y Legislativo, surgen al menos las siguiente tres tensiones identificadas por los jóvenes respecto a la democracia: (i) cómo vincular los mecanismos de democracia electoral y movilización política de los partidos con otras expresiones de participación juvenil, (ii) cuál es la relación entre la vida democrática y sus instituciones y las oportunidades que tienen los jóvenes en diferentes contextos geográficos y (iii) cómo puede convivir la democracia política con la desigualdad de resultados de los ciudadanos. Creo que las tres preguntas colocan adecuadamente los desafíos que tenemos por delante como país.

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Los jóvenes delegados se dirigen a los representantes del Poder Ejecutivo y Poder Legislativo

 

 

En este cierre de actividades que coincide con el simbólico “No a la dictadura” en el plebiscito de 1980, debemos reflexionar sobre la mística de la democracia más allá de la ausencia de dictadura y los caminos que todavía quedan por recorrer para seguir garantizando derechos.

Falta mucho pero falta menos

Prólogo del libro: “NOALABAJA. Un triunfo de la juventud uruguaya”

Recuerdo la primera vez que vi escrito sobre un muro de Montevideo la frase “Ser joven no es delito”. Todavía no era ni joven, pero la frase ya lucía desgastada en la pared del barrio. Es una afirmación que llega como un golpe en la cara: ¿por qué los jóvenes de un país sienten la necesidad de escribir algo así en un muro? ¿Sucedería en todos los países?

Pero este prólogo no trata de mis impresiones de una frase, sino sobre una batalla particular por los derechos de los y las jóvenes que marcó a una generación política entera. Uruguay es un país pequeño en población, de algo más de tres millones de habitantes que viven al sur del Sur. En el Uruguay contemporáneo somos aproximadamente 780 mil jóvenes de entre 14 y 29 años de edad, casi un 24% del total de la población del país. A diferencia de otros países de la región, el momento de “transición demográfica” donde la población joven es relativamente abundante y puede hablarse de la existencia de un “bono demográfico” ya es cosa del pasado.

Sin embargo, en ese mismo país envejecido, cuando todas las encuestas de opinión pública marcaban una opinión ampliamente favorable y transversal del electorado de todos los partidos políticos a favor de una propuesta de reforma constitucional para bajar la edad de imputabilidad penal a los 16 años, un puñado de jóvenes emprendieron un camino de resistencia que los llevó a derrotar dicha propuesta en las urnas en octubre de 2014.

Sin lugar a dudas uno de los factores fundamentales de dicha derrota fue la formación de la “Comisión Nacional No a la Baja”, que generó una campaña fresca, profesional, de fuertes contenidos y con una capacidad de tracción sobre el conjunto del Uruguay organizado como pocas veces se ha visto. Ninguna organización social que se haya tomado en serio la discusión de la temática se pronunció a favor de la reforma constitucional: juventudes de todos los partidos políticos, organizaciones de la sociedad civil, gremios estudiantiles, sindicatos, movimientos religiosos, asociaciones profesionales, entre muchos otros.

Volvamos a la frase del muro del barrio. De joven me encontré dos veces más con esas palabras tan simbólicas: la primera, cuando escuché la “marchita” de la organización política en la cual empecé a militar; y la otra, trabajando para el Instituto Nacional de la Juventud (INJU). Pero, ¿qué tiene que ver un instituto de la juventud con esto?

Como se plantea desde el INJU, los jóvenes históricamente han sido puestos “en el banquillo de los acusados”. Por sus ideas, por sus modas, por sus prácticas sexuales, por su relación con el uso de sustancias psicoactivas, por cuestiones vinculadas al delito, entre otras. Una institucionalidad en juventud en un país envejecido debe ser capaz de poner arriba de la mesa estas cuestiones de modo de batallar culturalmente por posicionar a los jóvenes como lo que son, sujetos de derechos, actores centrales en un proyecto político de desarrollo.

Acabamos de salir de una intensa batalla por quitar a los jóvenes del lugar del peligro y la criminalidad. Los organismos especializados en juventud no pueden nunca, bajo ninguna circunstancia, mirar hacia el costado en la promoción y defensa de los derechos humanos en toda su extensión. Si bien existe una amplia gama de actividades donde los jóvenes construyen y promueven ciudadanía, por ejemplo desde lo cultural, persisten aún ámbitos donde se dificulta su participación como actores protagónicos en los procesos de toma de decisiones de políticas.

Uruguay cuenta en la actualidad con un Plan de Acción de Juventudes 2015-2025 que tiene como objetivo oficiar de repertorio de políticas públicas destinadas a los jóvenes, construido participativamente desde una perspectiva de derechos. En este marco, se está trabajando para lograr una inclusión de los y las jóvenes, a través de la construcción y articulación de políticas públicas de calidad que se combinen con espacios de participación reales. Ahí se encuentra parte importante de los desafíos del Uruguay que viene.

A los y las adolescentes y jóvenes que dedicaron todo lo que tenían a su disposición y más para defender sus derechos, pueblo a pueblo, barrio a barrio y familia a familia, y lograron convencer a un país hasta hacerlo cambiar de opinión, nuestro más profundo reconocimiento. Falta mucho, pero falta menos.

21/10/2015: Sin patinetas voladoras pero con jóvenes que andan volando

Una escuelita de Rugby para mujeres en Pajas Blancas, una mesa de jóvenes que promueve derechos en Cardona, bicicletas solidarias en Paysandú, jóvenes que cultivan la memoria colectiva en derechos humanos en todo el país, una radio joven en Florida, un proyecto de registro de historia de “jóvenes que luchan”, proyectos de jóvenes de Jóvenes en Red, y un largo etcétera son algunos ejemplos de las decenas de proyectos de jóvenes financiados en 2015 por el Fondo de Iniciativas Juveniles en todo el país por INJU por un total de tres millones de pesos uruguayos.

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Representantes de grupos ganadores del Fondo de Iniciativas Juveniles 2015

Desde INJU, como parte del Ministerio de Desarrollo Social nos hemos trazado tres líneas estratégicas para el quinquenio: (i) contribuir al cambio cultural posicionando positivamente a los jóvenes en una sociedad envejecida, (ii) articular las políticas de juventud para mejorar la llegada de las políticas del Estado a los jóvenes, y (iii) contribuir a la inclusión social de adolescentes y jóvenes.

En este marco, dentro de la primera línea estratégica, se realizó hoy la primera jornada de trabajo con los grupos de jóvenes ganadores del Fondo de Iniciativas Juveniles 2015. Los objetivos de Fondo son: (i) fortalecer e impulsar la capacidad y tejido asociativo de las organizaciones, grupos y colectivos juveniles, como estrategia para facilitar su incidencia pública y política en la agenda del país; (ii) fomentar las expresiones juveniles en su mayor diversidad, estimulando propuestas inclusivas en su conformación grupal y en las acciones a desarrollar; y (iii) generar una experiencia de articulación entre grupalidades juveniles.

Dinámica de integración en INJU

Dinámica de integración en Casa INJU

En la película Volver al Futuro (Back to the Future) el famoso Marty McFly llegaba de la mano de la máquina del “Doc” al día 21 de octubre del año 2015. Los productores de la película imaginaron muchas cosas para ese día, entre las que ubicaron una patineta voladora. Si bien esa patineta hoy no existe, sin dudas podemos confirmar que en Uruguay, aunque aparezcan poco en los grandes medios, existen muchos jóvenes que andan volando.

“Está sobre representado el peso que tienen las malas noticias vinculadas a los jóvenes” Nota TNU

Visibilización de derechos de los jóvenes, fracaso de políticas de aumento de penas en Uruguay, Yo estudio y Trabajo, y alguna cosa más…